EL PERFIL DEL BUSINESS ANGEL ESPAÑOL SE PROFESIONALIZA

· AEBAN ha publicado su tercer informe anual sobre la inversión ángel en España

· El informe refleja que la actividad de inversión en startups acumula signos de maduración y profesionalización, ya que un número cada vez más relevante de inversores cuentan con experiencia y trayectorias largas, en concreto el 15% de los Business Angels lleva activo desde al menos 15 años.

La Asociación de Business Angels de España ha publicado su tercer informe anual sobre la inversión ángel en España, una radiografía del papel de los inversores españoles que destaca por su continua madurez y profesionalización.

El 35% de los inversores tienen experiencia emprendedora. Según la asociación, “los caminos más evidentes hacia la inversión son la experiencia propia emprendedora y la consolidación en puestos directivos de alto nivel”.

AEBAN estima la edad media del perfil inversor entre los 35 y los 54 años, acumulando un 76% del porcentaje total de inversores este tramo de edad. Además, el número de inversores de edades superiores a los 54 años se ha visto incrementado progresivamente a lo largo de los años.

En cuanto a la incorporación de mujeres inversoras, sigue siendo una tendencia muy lenta, ya que la inversión femenina en startups sólo representa un 8% del total de inversores. En comparación con países como Estados Unidos esta cifra es “significativamente menor”, ya que en EEUU es de 22,1%.

La inversión femenina en startups sólo representa un 8% del total de inversores Clic para tuitear

Si miramos las cifras de capital invertido, un 69% de los inversores disponen de una cantidad inferior a los 100.000 euros y únicamente el 29% dedica más de 100.000 euros a la inversión en startups, porcentaje que ha disminuido si lo comparamos con el 36% del año pasado.

Por otro lado, la visión tradicional de los business angels con un rango de acción “local” deja paso a un inversor mucho más dinámico, que se mueve principalmente a lo largo de todo el territorio español e incluso internacionalmente, lo que deja claramente en minoría a aquellos que optan por el contexto local de ciudad y comunidad autónoma.

La valoración a la que se cierran las operaciones sigue en aumento, con medias de 912.000 euros en fase semilla o feed y en 2.500.000 euros en fase startup.

Por lo que se refiere al impacto de las inversiones, los inversores no muestran mucha atención al impacto social que generan los proyectos en los que invierten. Ven mucho más interesante la presencia de tecnologías disruptivas, a pesar de que los BAs sean un poco proclives a invertir en tecnologías demasiado novedosas frente a propuestas ya probadas con países y modelos de negocio validados anteriormente.

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Fuente: AEBAN