Financiación para startups

Emprender es duro, requiere mucha entrega, sacrificio… y una buena red de contactos. Tener una buena idea no es suficiente si el emprendedor no es capaz de viabilizarla. Según CB Insights Study and IntelecRum’s own first hand experience, el mayor error de los emprendedores es intentar solucionar un problema que nadie tiene… Si has sido capaz de sortear este problema, el segundo, según el mismo informe, es quedarse sin financiación! Es por ello que es vital tener claro cómo y a través de quién financiar tu compañía en cada etapa.

El año pasado el ecosistema emprendedor español estuvo en su mejor momento con un crecimiento del 40% en inversión respecto al año anterior, el cual contó con 779 millones de euros invertidos. Y a pesar de ser buenas cifras, aún falta camino por recorrer para poder competir con otros países como Estados Unidos. Entonces, ¿A través de quiénes y con qué instrumentos puedes conseguir la financiación que necesitas para financiar tu startup?

  1. Autofinanciación de los fundadores

La primera opción y, la más sencilla, es recurrir a nuestros ahorros o al dinero de capitalización por la prestación por desempleo.

  1. Las 3F’s: “Family, Friends and Fools”.

Al principio de la vida de una startup, son pocas las métricas (a veces ninguna) que pueden permitir deducir la viabilidad comercial de un emprendimiento, con lo cual, cuando buscamos financiación lo que en realidad estamos haciendo es vender “expectativas”… y ¿quién compra expectativas? Por lo general, la gente que nos conoce, amigos, vecinos, ex-jefes y ex-compañeros de trabajo, que están familiarizados con nuestras capacidades y tienen confianza en que seremos capaces de salir adelante y, de paso y porqué no, enriquecerlos.

También es posible que en esta etapa demos con algún inversor novato, que está comenzando a explorar el tema de las inversiones en startups y que, sin conocernos y sin poder acceder a métricas, se arriesga igual a invertirnos… Son lo que en la jerga se conoce como “fools”, pero que a nosotros nos gusta más denominar como “novatos” o “despistados”, ya que todos nos equivocamos.

La media de dinero recaudado por esta vía oscila entre los 10.000 y 50.000€. Una ventaja con este tipo de inversores es que, al ser personas de confianza, son más fáciles de convencer y las condiciones para la devolución de los recursos serán más favorables. Sin embargo, si las cosas van mal, la situación puede generar presión en las relaciones personales.

  1. Socios estratégicos de emprendedores.

Alianzas con personas o empresas a cambio de un porcentaje de la empresa. Con esta forma de financiación, obtienes recursos, contactos y experiencia a cambio de una pequeña participación en la compañía, que para que sea conveniente para todas las partes no debería superar un 10%.  La posible pérdida del control de la empresa o una dilución muy temprana de tu porcentaje del accionariado, desde nuestro punto de vista, está fuera de discusión en estas etapas y no es una buena decisión.

  1. Aceleradoras e incubadoras de Startups

Son figuras que acompañan al emprendedor en su camino inicial y le ofrecen tanto recursos como visibilidad.  Las diferencias entre una Incubadora y una Aceleradora son muchas veces difusas. A nosotros nos gusta pensar que una incubadora es una organización que ayuda a la conformación de un equipo de emprendedores y a partir de allí brinda soporte en todas las etapas subsiguientes hasta la búsqueda de la financiación inicial.  A diferencia de una aceleradora, que trabaja sobre la base de un equipo de emprendedores ya formado y muchas veces (que no todas) que ya tiene un MVP en el mercado y métricas iniciales de negocio.  En ambos casos, son opciones que tienen el potencial de agregar más o menos valor en función de la experiencia y cantidad de contactos de él o los emprendedores.  Cuánto menos conozca el emprendedor el ecosistema emprendedor (business angels, foros de inversión, VCs, etc.) y menor nivel de experiencia de trabajo tenga, mayor valor aportan estas organizaciones.  Startups muy relevantes como Airbnb o Glovo pasaron por aceleradoras (YCombinator y Conector respectivamente).

  1. Crowdfunding

El crowdfunding se basa en la aportación económica de pequeños inversores, por lo general con pocos conocimientos del ecosistema emprendedor. Sus inversiones se articulan de diversa manera en términos legales, pero siempre a través de una plataforma online que canaliza ahorros a determinados proyectos, escogidos y validados, previo análisis de los gestores de dichas plataformas. Es una forma de financiación al alcance de todos. Al estar basado en pequeñas aportaciones de capital es posible que no se llegue a la meta propuesta si la idea no consigue captar la suficiente atención.

Las plataformas más populares son: en USA, Wefunder y StartEngine; en UK, Seedrs y Crowdcube, en Francia, Wiseed; en Alemania, Seedtach y Aescuevest; y en España, The Crowd Angel y Startupxlore, entre otras.

  1. Business Angels

Son inversores privados que aportan dinero y buscan proyectos con un alto potencial de crecimiento y revalorización.  Por lo general buscan startups que ya cuenten con métricas iniciales que les permitan realizar un mínimo análisis. Ofrecen inversiones de capital que por lo general oscilan entre 10.000€ y 50.000€ por cada inversor.  Muchos de ellos son inversores con prestigio ganado a fuerza de buenas elecciones en el pasado y eso permite a la startup ganar credibilidad frente a otros potenciales inversores.  Con el fin de minimizar riesgos, son cada vez más comunes las co-inversiones entre varios Business Angels, lo cual habitualmente se da mucho en los foros de inversión organizados por ESADEBan, IESE, y el Colegio de Economistas, entre otros.

  1. Capital privado

Capital privado gestionado por entidades especializadas, normalmente reguladas por la CNMV, que consiste en la aportación de recursos financieros de forma temporal a cambio de una participación accionarial, aunque muchas veces también participan a través de préstamos convertibles (como puente a siguientes rondas de financiación) o con Venture Debt (deuda con intereses relativamente altos junto a una pequeña participación accionarial).  Los VCs por regla general invierten en compañías con fuerte componente tecnológico que ya hayan demostrado una rápida capacidad de crecimiento, al menos en el mercado local, y que necesiten más recursos para consolidar dicho mercado y/o expandirse internacionalmente.  Por regla general toman una participación minoritaria, nunca buscan controlar la compañía pero si tener poder de decisión en algunos temas clave como por ejemplo las ampliaciones de capital, el endeudamiento adicional de la compañía, la remuneración de los emprendedores, la aprobación de cuentas, etc.

  1. Financiación pública en modalidad de préstamo y subvención

Como muchas veces el desarrollo de los mercados de capitales para nuevas clases de activos, como puede ser el capital riesgo, lleva tiempos prolongados (no menos de 10  o 15 años), los gobiernos, como por ejemplo el de España, suelen intentar, en el ínterin, coadyuvar a este proceso creando instituciones que fomentan el acceso a préstamos públicos (en algunos casos parcialmente subvencionados) en diversas modalidades.  Las subvenciones puras son otra de las alternativas para financiar startups, pero el acceso a estas ayudas depende de la ubicación del proyecto, el grado de innovación el perfil del emprendedor o la actividad del negocio.  Dada la diversidad de ayudas, los numerosos diferentes requerimientos, el momento del año en que están disponibles, y los procesos burocráticos asociados, no es tarea fácil acceder a este tipo de financiación, con lo que en muchos casos puede ser de gran ayuda contar con el asesoramiento de un partner o consultoría financiera que pueda aportarle conocimiento y expertise en su solicitud y consecución.

Hay numerosos instrumentos de financiación pública dedicados a financiar en startups y asegurar su crecimiento. Los más conocidos son los préstamos participativos de Enisa,  las subvenciones a fondo perdido concedidas por CDTI a startups de base tecnológica  dentro del programa Neotec, los  préstamos PID del CDTI, así como las convocatorias de financiación europea del programa  Horizonte 2020, que buscan fomentar la Investigación y el Desarrollo en desafíos concretos.

  1. Préstamos bancarios

Cuando las compañías ya tienen ventas y pueden demostrar un mínimo track-record, entonces hay numerosos bancos que están dispuestos y tienen unidades de riesgos especializadas para estudiar el otorgar líneas de crédito y préstamos bancarios a startups.

Por lo general, su primera aproximación es solicitar garantías personales de los emprendedores.  Desde nuestro punto de vista, ofrecer garantías personales por parte de un emprendedor es un grave error que recomendamos no cometer jamás, porque puede generar una carga difícil de sobrellevar si la compañía no termina bien, como sucede en un muy amplio porcentaje de casos. Por ello, nuestra recomendación a los emprendedores es recurrir a los préstamos bancarios cuando la startup ya cuenta con un balance y una cuenta de explotación que genere suficiente confianza a las entidades como para que decidan otorgar financiación sin la contrapartida de una garantía personal.

Todas las formas de financiación anteriormente explicadas son buenas, siempre y cuando haya un equilibrio adecuado entre capital y deuda. Desde Intelectium, procuramos ayudar a los emprendedores primero a diseñar una estructura de capital óptima, que no suponga una excesiva carga financiera que ahogue a la compañía a lo largo de su desarrollo inicial.  En este sentido, una vez definida dicha estructura de capital, ayudamos a las startups a obtener deuda y subvenciones para complementar los recursos de capital privado que haya podido levantar, es una manera de impulsar su crecimiento con la estructura de capital más óptima posible. Envíanos tu deck y estudiaremos tu caso en detalle para proponerte una solución a la medida específica de tu compañía.