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Friends, Family and Fools para financiar tu startup: ¿Qué es y para qué sirve las 3F?

Las startups en fase Pree-seed suelen recurrir a levantar capital entre sus familiares, amigos y allegados; lo que les permite conseguir capital de manera rápida y barata y empezar a desarrollar la idea de negocio.
05 mayo 2021
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En posts anteriores analizamos con detalle qué es y para qué sirve una ronda de financiación, en el artículo de hoy desarrollamos otro concepto del que seguro que has oído hablar: las conocidas como 3F o Friends, Family and Fools. 

 

¿Qué es?

Según un estudio, entre un 35 y 40% de las startups recurren cada año a levantar capital entre sus familiares, amigos y allegados (family, friends and fools) como forma de financiar su startup durante los primeros meses de vida del proyecto.  En España, datos de Interoute Startups indican que es el 26% de las compañías las que recurren a este mecanismo, mientras que el 58% se inicia con recursos de los propios fundadores. 

 

¿En qué momento se recurre?

Por norma general, los emprendedores suelen recurrir a la búsqueda de financiación de las 3F en fases muy tempranas de sus compañías cuando aún no se ha demostrado que la idea que proponen lanzar al mercado tenga viabilidad alguna. 

 

En muchas ocasiones,  el dinero levantado en esta etapa es la primera aportación de capital externo que recibe una startup, puesto que cuando todavía no existen métricas reales, que permitan hacerse una idea del potencial del proyecto presentado, ni validación del producto o servicio en el mercado, es muy difícil convencer a inversores experimentados y otras instituciones financieras.  

 

Para los emprendedores, conseguir levantar la financiación necesaria durante los seis primeros meses, puede suponer tener la capacidad y los recursos para desarrollar la idea inicial y avanzar hasta la fase de creación y posterior lanzamiento del primer mvp (mínimo producto viable) o, en caso contrario, tener que abandonar el proyecto. 

 

Así, aunque no siempre es necesario recurrir a la entrada de capital de las 3F, cuando se hace, se hace durante la fase de problem-solution fit, lo que permite a la startup trabajar en el desarrollo del producto y avanzar hasta la fase de product-market fit. 

 

Los inversores que deciden invertir su dinero durante la ronda de friends, family and fools son los inversores que asumen más riesgo aunque son, también, los que pueden llegar a tener plazo mayor retorno de la inversión a largo plazo. 

 

¿Qué cantidad de capital se levanta?

Es muy difícil generalizar sobre la cantidad de fondos que una startup u otra necesitará levantar durante una ronda de friends, family and fools. Por lo general, la financiación necesaria varía dependiendo de variables como: el tipo de producto o servicio que se quiere lanzar, la cantidad de fondos propios que hayan aportado previamente los fundadores, a qué áreas del proyecto se destinarán los recursos dinerarios, etc. 

 

Aun así, tomando como punto de partida que el objetivo de esta primera ronda es conseguir los primeros clientes que validen la idea mediante el lanzamiento al mercado de un primer prototipo del producto, o de una primera versión de la página web (en el caso de que sea un servicio lo que se quiere comercializar), las cifras de las que estamos hablando no serán cantidades desmesuradas. 

 

Por norma general, aunque depende de la capacidad de cada individuo a nivel particular las cantidades aportadas variarán entre los 1.000 y los 10.000 euros por inversor, sumando un total de entre 50.000 y 100.000€, cuantías que los emprendedores invertirán en cubrir las necesidades principales del negocio (desarrollo de producto, investigación de mercado, etc.)hasta conseguir acceder a posteriores rondas de financiación. 

 

Cuando las startups no necesitan financiación externa para introducirse en el mercado, sino que es suficiente el capital aportado por los inversores para conseguir los primeros ingresos, hablamos de bootstrapping, un tipo de financiación alternativa del que se suelen beneficiar, sobre todo, aquellas empresas basadas en servicios con posibilidad de crecer de manera orgánica. 

 

Pros

-Rapidez y facilidad. La existencia de una relación personal de confianza entre el emprendedor y los futuros inversores facilita el proceso y permite convencerles rápidamente de la necesidad de que estos últimos se impliquen en el proyecto. De esta manera, los emprendedores ahorran tiempo en convencer a desconocidos de la viabilidad de una idea aún sin validar. 

 

-Flexibilidad. A diferencia de los inversores profesionales, es de extrañar que amigos y familiares establezcan duras condiciones en cuanto a intereses, garantías y devolución del dinero; lo que comporta menos riesgo que un préstamo bancario. Además, el entorno más cercano, que suele carecer de experiencia en este tipo de operaciones, es propenso a dar mayor margen de confianza al emprendedor y a adaptar las condiciones cuando este así lo necesite, puesto que su inversión viene determinada por motivos mucho más emocionales que racionales. 

 

-Feedback. Es una buena oportunidad para tener una primera aproximación a cómo se percibirá el proyecto cuando se busque financiación externa profesional en el mercado real. Tener que exponer ante amigos y familiares la idea de negocio ayuda a que los emprendedores cojan experiencia en este tipo de procesos, a la vez que reciben consejos que les permiten corregir errores, añadir información necesaria, etc. para estar más preparados ante futuras rondas de financiación. 

   

Cons

-Implicación. A menudo los inversores sienten que pueden y deben juzgar todas las decisiones empresariales que se tomen y que afecten al desarrollo del negocio, lo que puede implicar que los emprendedores pierdan el foco y tomen decisiones estratégicas erróneas, influenciados por la presión derivada de la cercanía y de las relaciones personales construidas con anterioridad al inicio del proyecto. En definitiva, la sobreconfianza puede ser contraproductiva. 

 

-Sin valor añadido. El único valor que aporta la entrada de las 3F al capital de la empresa es el del dinero en sí mismo, a diferencia de business angels o fondos de inversión con experiencia y conocimiento del sector y del ecosistema donde los emprendedores se benefician de sesiones de mentoring, networking, conocimientos estratégicos del mercado en el que se actúa, etc. Construir una captable capaz de impulsar el proyecto con smart money puede ser un elemento diferencial del que no se benefician los emprendedores que recurren a las 3F como primera fuente de financiación. 

 

-Cifras bajas. Aunque depende del contexto y del entorno particular de cada emprendedor, por norma general no se suelen alcanzar grandes cantidades de capital durante esta primera ronda. Tampoco es de extrañar que la capacidad del entorno de aportar financiación al proyecto sea inferior a la esperada. En el caso de productos o tecnologías muy intensivos en capital es probable que no se pueda levantar la totalidad de la cantidad deseada durante la ronda de las 3F y que los emprendedores se vean obligados a recurrir a otras fuentes de financiación externas como business angels o venture capitals. 

 

¿Qué hay que tener en cuenta? 

Aunque a priori puede parecer útil, para ahorrar tiempo y dinero, levantar capital entre familiares y amigos mediante un proceso llevado a cabo de manera un tanto informal, conviene pensar desde un primer momento en el largo plazo y seguir todas las formalidades necesarias para evitar problemas que puedan surgir en el futuro. 

 

Desde la experiencia de Intelectium en este tipo de procesos, recomendamos:

 

-Busca una cantidad específica de dinero. Tener claro cuál es el propósito de levantar esta primera ronda de financiación y dónde se ubicarán los recursos obtenidos facilita el proceso de búsqueda de inversores. De la misma manera, exponer cuál es el objetivo de la ronda ante los posibles inversores ayuda a materializar la idea y a crear una sensación de profesionalidad y rigurosidad. Conviene evitar que los inversores no tengan claro desde el principio para qué se va a utilizar su dinero. 

 

-Fija las expectativas correctas: comunica el plan y los riesgos.En situaciones de incertidumbre, el dinero puede poner en riesgo las relaciones personales. Por eso, exponer cuál es el tipo de relación que se busca con cada uno de los inversores y los riesgos que supone esta nueva situación evitará conflictos futuros causados por malentendidos o suposiciones. En todo caso, es recomendable para el emprendedor analizar previamente sus relaciones personales,  para evitar poner en riesgo relaciones que no se quieren perder. 

 

-Formaliza la relación con los inversores mediante un contrato. Convocar una reunión formal para negociar las condiciones bajo las que los inversores pasarán a formar parte de la empresa (es en este momento donde los emprendedores pueden usar un pequeño business plan que ayude a resolver las dudas de los futuros inversores) y contratar a un profesional para que los documentos que se firman y el pacto de socios tengan validez formal, protegerá tanto a los emprendedores como a los inversores, que sabrán cuál es la hoja de ruta y cómo actuar ante situaciones que se den en el futuro. Efectuar este proceso de manera formal, da una imagen de profesionalidad ante terceras personas que puedan estar interesadas en el proyecto y ayuda a asentar las bases para llevar a cabo el mismo proceso en rondas posteriores. 

 

-Reporta los avances de tu startup periódicamente. La comunicación es una de las claves principales para el buen funcionamiento de toda relación, por eso, conviene ser transparentes con aquellas personas que han confiado en el proyecto desde el primer momento. Es importante recordar que nadie invierte en una startup, con los riesgos que supone, sin un motivo detrás: la mayoría esperan conseguir rentabilidades dinerarias futuras. 

 

Aunque no siempre es necesario que los emprendedores recurran a levantar capital entre su círculo más cercano, las 3F son una buena manera de conseguir una primera inyección de capital para poner en marcha la idea de negocio. 

 

Además, es muy común acompañar esta primera ronda con la línea de financiación Enisa, que mediante una ayuda en forma de préstamo participativo sin garantías personales y con largos periodos de carencia,  puede llegar a igualar la cantidad aportada a la empresa. Las líneas de financiación de Enisa permiten a las empresas hacer más grande la ronda de inversión sin diluirse excesivamente en etapas tempranas y postergar la necesidad de siguientes rondas de inversión.

 

 

3F-Financiación para startups

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