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Ronda de financiación de una startup: ¿Qué es y para qué sirve?

Existen diferentes tipologías de rondas de financiación en una startup; Semilla o Seed, Pre-Series A o Series A, Series B, Series C, Growth Capital, Private Equity, Rondas Puente, descubre que las caracteriza y cual es el tamaño de cada una de ellas.
07 julio 2020
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Si te estás iniciando en el mundo de los emprendedores tecnológicos o sueles leer noticias que tienen que ver con las startups quizás hayas escuchado hablar del término ‘ronda de financiación’. ¿Qué es una ronda de financiación en una startup y cómo funciona? Te lo explicamos detalladamente en este artículo.

La ronda de financiación es como el abono que le permite a una startup no solo seguir existiendo, sino también dar pequeños ‘estirones’. Cada cierto tiempo las empresas emergentes se abren a recibir fondos por parte de business angels, firmas de capital riesgo, etc para obtener liquidez y continuar desarrollando su mapa de acción.

Así, los fondos obtenidos en cada una de estas operaciones son una garantía de que durante un tiempo las compañías van a poder seguir pagando nóminas, alquiler de locales, etc, pero también de que van a poder invertir en algunas áreas para crecer.

Una inyección de capital de este tipo se puede usar como base para diversificarse a otros mercados, aterrizar en nuevos países, realizar un desarrollo tecnológico, invertir en marketing o reforzar alguna división o equipo de la empresa, entre otras muchas cosas.  Cada ronda puede suponer un salto evolutivo que puede ser decisivo para adelantar la competencia.

 

Tipos de rondas de financiación

No hay una única ronda de financiación, sino muchas. En cada estadio la empresa emergente va a recurrir a un tipo diferente que, normalmente, viene definido por una letra. Cada ronda lleva aparejada una suma de dinero distinta que normalmente va elevándose.

Estas son las rondas más comunes:

– Capital Semilla o Seed- Es la que se lleva a cabo para el inicio de la actividad de la startup y en la que los socios fundadores suelen poner la mayor parte del dinero. En este tamaño de ronda también suele acudir gente del entorno de los emprendedores: familiares, amigos y excolegas del trabajo. También es posible que el proyecto consiga enamorar a algún Business Angel.

– Ronda Pre-Series A o Series A- Se caracteriza por ser la primera en la que la empresa abre su capital a inversores externos profesionalizados. El tamaño de esta ronda de inversión suele ir entre 500.000 euros hasta un máximo de 5 millones de euros.

– Ronda de Series B– La compañía suele iniciar una nueva fase consolidación con esta tipología de ronda de financiación. La operación oscila entre los 5 y 20 millones de euros.

– Growth Capital- Se encuentra entre 20 y 250 millones de euros y se puede destinar al crecimiento o la expansión de la compañía. Cuando una ronda está por encima de los 100 millones de euros se la denomina ‘megarronda’. Como se trata de cantidades altas, la startup puede acumular varias rondas de este tipo, de series C, D, E, etc.

– Private Equity- No se dirige tanto a las startups, sino a empresas que se encuentran en dificultades, como concursos de acreedores, suspensión de pagos, etc.

*-Ronda puente- Es una ronda intermedia entre uno y otro tamaño de ronda de inversión que se utiliza para dar más gasolina a la empresa y poder crecer más rápido para conseguir unas métricas más atractivas para la futura ronda. También se suele buscar cuando se presenta alguna oportunidad de crecimiento para la empresa y esta necesita de una inyección de capital extra para poder montar algún piloto ambicioso o lanzar alguna campaña estratégica.

 

¿Cuándo no se recurre a una ronda de financiación?

Una startup no siempre recurre a rondas de financiación o quizás puede dejar de hacerlo en un momento dado por varios motivos.

El primero de ellos es que la empresa no necesite de fondos externos, ya que sea rentable y se pueda financiar mediante los ingresos obtenidos a través de sus clientes. Realmente este es un caso ideal, puesto que indica que la compañía emergente ha logrado encontrar un modelo de negocio y una vía de monetización que le permita mantenerse a flote mediante sus propios recursos, sin depender de capital externo. El principal inconveniente de este caso es que, al no tener ingentes inyecciones de capital, digamos que la startup no podrá escalar tan rápido.

También se puede dar el caso, de que una startup equilibre la financiación privada con la financiación pública y que, por ello, no precise de tantas rondas de capital privado o, mejor dicho, pueda optimizar más las rondas que realiza. Existen instrumentos públicos como Enisa que convierten con las ampliaciones de capital que realiza la empresa «igualando o casi igualando» el tamaño de la ronda privada obtenida por la startup o los fondos propios de la misma. Este tipo de financiación es una de las más utilizadas por los emprendedores españoles y es muy beneficiosa frente a préstamos bancarios que requieren garantías personales y plazos de devolución muy cortos.

Otro motivo es que la startup haya optado por otra formula para financiarse, por ejemplo, el micromecenazgo, financiación colectiva o crowdfunding. De esta manera, no tendrá un puñado de inversores, sino una colectividad de donantes que podrán tener algunas recompensas, pero que no tendrán la potestad de pedir ‘cuentas’ a los socios.

También puede ocurrir que la startup haya dejado de tirar de rondas de financiación porque haya decidido salir a bolsa. En este caso, la compañía abandona su dependencia del capital privado para ponerse en manos del capital público. Es decir, comienza a vender sus acciones y se somete a las fluctuaciones del mercado. A esta figura se le conoce como Oferta Pública de Venta (OPV) u Initial Public Offering (IPO) en inglés.

El último supuesto en el que una compañía emergente dice adiós a las rondas es el de las compras, adquisiciones o fusiones. Ocurre cuando una compañía de mayor dimensión o estructura -que no suele servirse de esta fórmula para lograr capital- compra a la startup y la asimila.

Tipologías de rondas de financiación de startups

Tipologías de rondas de financiación de startups

 

 

 

 

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