Ventajas y desventajas de emprender en España
Autor: Dani Dancausa, Director de la Oficina de Madrid de Intelectium.

Las Startups, en su mayoría y por definición, son de base tecnológica y al ser la tecnología el centro de su negocio, la ubicación física se puede elegir en base a otras razones.

Sillicon Valley, y Estados Unidos en general, siguen siendo una ubicación muy interesante para muchas startups pero en los últimos años han surgido con fuerza varios centros de emprendimiento a nivel mundial. Entre ellos y de forma muy interesante, España, donde por ejemplo Google ha establecido uno de los únicos 6 Campus que hasta el momento hay en el mundo patrocinados por la compañía.

Nunca sabremos si vino antes el huevo o la gallina pero entre las cosas buenas que tiene España que han hecho que gane protagonismo el emprendimiento podemos destacar las siguientes:

Ventajas y desventajas de emprender en España

+ Clima y costumbres

Sin duda, uno de los activos más importantes que tiene España, es el Sol. El clima templado que tiene el país, el acceso simultáneo al mar y montaña de ciudades como Barcelona, Valencia y Málaga, sumado a la oferta gastronómica nacional, reconocida en todo el mundo y la mentalidad abierta y cosmopolita de la mayoría de la población, hacen que emprendedores y tecnólogos de todas partes del mundo se sientan cómodos y encuentren muchas posibilidades para disfrutar de su tiempo libre.

+ Coste de vida

Una de las principales preocupaciones de los emprendedores son los costes y en este sentido vivir en España es más barato que muchas de las ciudades con calidad de vida similar. De media, vivir en ciudades como Barcelona, Madrid o Valencia puede ser un 30% o más barato que en otras ciudades europeas referentes en emprendimiento como Berlín, Londres o Dublín (Numbeo).

+ Ecosistema emprendedor

En 2016, el 66% de los trabajadores en España son freelance o trabajan para pequeñas y medianas empresas (Min.Eco. 2016). Los cambios en las preferencias laborales de los jóvenes, junto con la crisis económica que ha obligado a reinventarse a muchos profesionales con experiencia, ha hecho que el número de proyectos emprendedores crezca exponencialmente en los últimos años.

Alrededor de los emprendedores, el ecosistema se va consolidando más cada año y los proyectos reciben más apoyo y oportunidades para crecer. Barcelona, Madrid y Valencia son los principales polos de atracción aunque están surgiendo más en ciudades de Andalucía, País Vasco, Galicia o Canarias.

A día de hoy existen más de 500 aceleradoras e incubadoras repartidas por el territorio, multitud de centros de coworking, redes de business angels y cada vez más centros y grupos de networking que los emprendedores pueden aprovechar para compartir y hacer crecer sus proyectos.

+ Ayudas públicas

Como después comentaremos, la financiación privada para proyectos emprendedores, tanto en España como en Europa en general está muy por debajo de la de otros mercados como Asia o EE.UU. Sin embargo, desde las Instituciones Europeas y en el caso de España también de las nacionales y autonómicas, se han puesto en marcha numerosas líneas de financiación para startups con ayudas a fondo perdido, préstamos blandos y avales para facilitarles acceso a crédito. En próximas entradas profundizaremos en las diferentes ayudas que hay, destacando aspectos muy específicos de cada una de ellas que es muy importante que los emprendedores conozcan para evitar perder el tiempo solicitando ayudas que no se adecúan a sus necesidades y posibilidades.  Son conocimientos muy de detalle que en Intelectium hemos ido adquiriendo a partir del trabajo realizado durante los últimos 7 años que llevamos ayudando a los emprendedores a obtener estas ayudas, y que esperamos sea de gran ayuda para los emprendedores.

+ Casos de éxito

Todo lo comentado anteriormente y la demostración de que el talento y los proyectos gestados en España son buenos se ve reflejado en el creciente número de operaciones de inversión y venta de startups españolas con importes relevantes, que es otra buena noticia para los emprendedores que se deciden a instalarse aquí.

Aunque España ha tenido casos de éxito desde 1998, cuando se vendió Intercom por 13M€ a Cable&Wireless (UK) o en 2007 la venta de Ya.com a France Telecom por 320M€, el mayor número de exits se concentra entre 2010 y la actualidad. En 2010 Amazon compró Buyvip por 100M€. En 2014, por el mismo importe Tripadvisor compró El Tenedor. El mismo año, Trovit, que había sido financiada en 2007 por Cabiedes&Partners con 150 mil euros fue vendida a Next Co por 80M€. Y en 2015 destacan los 150M€ que pagó un fondo británico por el portal inmobiliario Idealista o la venta de La Nevera Roja por 80M€ al grupo alemán Rocket Internet.

En este sentido, 2016 ha batido un nuevo record, con más de 800 millones pagados por la compra de startups españolas, como los 500M pagados por Vente Priveé para adquirir Privalia o los 149M que recibió Ticketbis de Ebay.

Cabe destacar otras startups que están creciendo actualmente y esperamos pronto se unan a la lista de exits históricos, como son Cabify, Wallapop, Glovo, Geenapp y Waynabox, estas dos últimas startups en las que ha invertido Intelectium.

+ Acceso a Europa y Latam

Por último, para startups o emprendedores de fuera de la Unión Europea, unido a todo lo anterior, instalarse en España les permite acceder de forma rápida y sencilla a un mercado de más de 500 millones de habitantes.  Pero además, y en función de las conexiones históricas que mantiene España con Latinoamérica, el país es una buena plataforma para emprendedores extranjeros para iniciar un desembarco (que nunca es fácil ni debe simplificarse) al otro lado del Atlántico.

– Inversión privada

Como adelantábamos más arriba, la inversión privada en España y en Europa en general es un punto en contra para el establecimiento de startups frente a otros mercados como Asia o EEUU. En términos relativos respecto al PIB, en Europa se invierte en startups una cuarta parte de lo que se invierte en EE.UU. y la mitad de lo que se invierte en Asia (<0,1% del PIB en Europa frente a 0,2% en Asia y 0,4% en EE.UU. según el venture capital español Samaipata).

Lo negativo de esto es que los emprendedores deben por un lado tener proyectos más consolidados y potentes para acceder a cantidades de capital que sus competidores en Asia o EE.UU. consiguen antes, sin haber demostrado tanto y por lo tanto les da más poder financiero para conseguirlo.

Lo positivo es que se está observando un incremento notable en este tipo de inversiones e inversores y todavía hay mucho margen de mejora, es decir, que lo mejor está por venir. Particularmente en España en 2015 se invirtieron cerca de 200 millones de euros en startups y se espera que a cierre de 2016 se multiplique por tres, llegando a 600 millones. A día de hoy hay más de 3.800 business angels y fondos de inversión en nuestro país según datos de Startupexplore.

Recientemente, el periódico especializado El Referente, ha publicado una “Guía de inversión en startups” en España muy completa y que clasifica los diferentes agentes del ecosistema.

– Falta de unicornios

A pesar de los casos de éxito que hemos comentado antes, España en particular no ha generado todavía ninguna startup de las llamadas unicornios, que son aquellas valoradas en más de 1.000 millones de euros. La falta de estos es una consecuencia de todo lo comentado anteriormente sobre la falta de inversión privada que confíe fuertemente en los proyectos en fases más tempranas.

Aunque estos unicornios se concentran en EE.UU, seguido de Asia y finalmente Europa, numerosas startups españolas son recurrentemente seleccionadas entre las más prometedoras y los expertos creen que en los próximos 3 años España debería generar su primer caso de este tipo (Cinco Días).

– Fiscalidad

Los costes fiscales afectan tanto a la voluntad de emprender como a la voluntad de invertir. En este sentido, España va por detrás de otros mercados en ambos casos. Además en este caso no es que en EEUU o Asia si los haya, sino que en países mucho más cercanos y también con acceso a Europa como Irlanda o Reino Unido, emprendedores e inversores encuentran más ventajas de este tipo.

Aunque en los últimos años se han hecho ciertos avances con la Ley de Emprendedores y con el nuevo panorama político se atisban más cambios que podrían ser positivos, lo cierto es que queda mucho por hacer.

– Idioma

En el ámbito del emprendimiento y en venture capital en España, por el perfil de sus integrantes, no suele haber problemas para entenderse en Inglés, que es el idioma predominante en el mundo de los negocios, pero lo cierto es que no abundan los emprendedores que tienen un dominio total del idioma y la fluidez necesaria para hablar e impresionar al venture capital extranjero.  Y eso es un hándicap para muchos proyectos que de otra forma tendrían mucho más fácil levantar capital o vender fuera.

En términos estadísticos, en España menos del 22% de los habitantes habla Inglés y la cantidad que lo hace con fluidez es mucho menor. Si lo comparamos con otros países de interés para emprender, en Alemania más del 70% de la población habla Inglés.

 

Fuentes: MINECO, StartupExplore, Numbeo, Samaipata, El Referente y Cinco Días.