Un PMV (Producto Mínimo Viable), o MVP por sus siglas en inglés (Minimum Viable Product), es la versión más simple de un producto que permite lanzarlo a usuarios reales y comprobar, con el mínimo esfuerzo, si resuelve su problema y si están dispuestos a pagar por él. El concepto lo popularizó Eric Ries en The Lean Startup (2011) como parte del ciclo construir-medir-aprender.
El PMV en 4 claves
- Objetivo: validar una hipótesis de negocio (el problema, la solución o la disposición a pagar), no lanzar un producto acabado.
- Alcance: solo la funcionalidad imprescindible para que el usuario obtenga el valor principal.
- Medición: antes de lanzar se define qué métrica confirma o descarta la hipótesis, por ejemplo el porcentaje de registro, la conversión a pago o la retención a 30 días.
- Decisión: con los datos se decide perseverar, pivotar o descartar la idea antes de invertir más capital.
Ejemplos de PMV
- Dropbox: antes de tener el producto terminado publicó un vídeo de demostración de unos tres minutos; según relata Eric Ries, la lista de espera de la beta pasó de 5.000 a 75.000 personas en una noche.
- Zappos: su fundador, Nick Swinmurn, empezó en 1999 publicando fotos de zapatos de tiendas locales y comprándolos solo cuando alguien hacía un pedido, para validar que la gente compraría calzado por internet.
- Página de aterrizaje: una web que explica el producto y mide cuántos visitantes dejan su correo o intentan pagar, antes de desarrollar nada.
¿En qué consiste exactamente?
El Emprendedor antes de realizar una inversión muy grande de capital o la producción en masa de un producto, realiza este PMV y lo prueba en el mercado. Una vez testea en el mercado esta primera versión de su producto, cuenta con feedback real sobre el mismo, lo que le permite realizar las modificaciones y mejoras necesarias para contar con un mejor producto o servicio.Además de poder testear la viabilidad de nuestro producto y si, efectivamente, funciona en el mercado, este Producto Mínimo Viable puede servir de argumento ante inversores. No causaremos el mismo impacto en la búsqueda de financiación si contamos simplemente con una idea de negocio sobre el papel, que si podemos mostrarle un primer prototipo de nuestro producto e incluso métricas y tracción del mismo en el mercado.En este sentido, el PMV además de servir de gancho ante los inversores puede hacer que los Business Angels detecten posibles mejoras que puedas hacer en tu producto/servicio y, por lo tanto, obtener feedback experto y cualificado.Este Producto Mínimo Viable es uno de los conceptos básicos de la metodología Lean Startup, basada en eliminar las prácticas ineficientes y centrarse en producir productos o servicios que tengan aceptación en el mercado. Se trata de un aprendizaje validado constantemente por los consumidores, para poder ofrecer aquello que verdaderamente quieren y necesitan los usuarios. A través del PMV podremos validar el producto en su primera aproximación al mercado, identificando claramente las fortalezas de nuestro producto o servicio así como sus flaquezas y, estaremos a tiempo, de poder mejorarlo.

¿Cuándo desarrollarlo?
Es muy importante escoger el momento adecuado para desarrollar tu PMV. Si intentas desarrollarlo muy pronto, cuando apenas cuentas con capital, equipo o experencia, lo más probable es que el resultado sea peor que nuestra idea y, todo porque no contamos con los recursos necesarios para desarrollarla. En este sentido, el momento ideal para lanzarte a testear tu producto y servicio, es cuando tu proyecto emprendedor ya ha pasado una fase de maduración de la idea y una planificación rigurosa sobre cómo y dónde buscarás financiación, reclutamiento de recursos humanos, campañas de comunicación, proveedores, etc.
¿Qué diferencia hay entre un PMV y un prototipo?
Un prototipo sirve para comprobar internamente si una idea se puede construir y cómo se usaría; un PMV se pone en manos de clientes reales para medir su comportamiento. El prototipo responde a «¿funciona?»; el PMV, a «¿lo quieren y lo pagarían?».
Cómo medir si tu PMV funciona
- Define antes del lanzamiento una hipótesis y un umbral concreto, por ejemplo: «al menos el 10 % de los visitantes se registrará».
- Mide comportamiento, no opiniones: registros, activación, uso recurrente y pagos.
- Analiza los resultados por cohortes (usuarios que empezaron en la misma semana o mes) para ver si la retención mejora con cada versión.
- Decide con los datos: si se cumple el umbral, persevera; si no, pivota o descarta.
Fuente: Eric Ries, The Lean Startup (Crown Business, 2011).

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